MORELIA, Mich., 22 de noviembre de 2025.- En junio pasado, el alcalde Carlos Manzo denunció públicamente el hallazgo de un presunto centro de adiestramiento criminal en su municipio. Aunque en su momento las autoridades estatales negaron la existencia de dicho lugar, este sábado un testigo confirmó que en la comunidad de Tiamba fueron entrenados los dos adolescentes acusados del asesinato del edil.
De acuerdo a un comunicado, la revelación ocurrió durante la audiencia contra Jorge Armando N., alias El Licenciado, y los siete policías municipales detenidos. Ahí, el Ministerio Público expuso que Ramiro N. fue quien reclutó y entrenó a Víctor Manuel N. y Fernando Josué N., ambos menores, para operar armas y, posteriormente, ejecutar el homicidio de Manzo.
Reclutamiento y perfil buscado
Según la Fiscalía, Ramiro N. tenía la instrucción de localizar jóvenes con dos características: disposición para integrarse a la célula delictiva y consumo de drogas. Localizó a los adolescentes en la tienda de Malagua y los llevó a Tiamba, donde los instruyó en el manejo de armas de fuego. A él le habrían prometido 2 millones de pesos y a cada menor 50 mil pesos.
Ramiro N., originario de Ciudad de México, trabajaba como vendedor en el mercado de Tepito antes de ser reclutado. Se trasladó a Uruapan para incorporarse directamente a la estructura criminal y le aseguró a su pareja que trabajaría en el negocio del aguacate.
Los adolescentes involucrados
- Fernando Josué N., originario de Uruapan, tenía antecedentes de consumo de drogas desde los 15 años y había pasado por al menos tres centros de rehabilitación.
- Víctor Manuel N., de 17 años y habitante de Paracho, era consumidor de metanfetaminas. Su familia lo internó para ayudarlo, y ahí conoció a Fernando Josué.
La planeación del crimen
La FGE, con apoyo federal, ubicó uno de los celulares utilizados para coordinar el asesinato. En un chat de Threema encontraron toda la conversación y a sus participantes: 10 personas estuvieron involucradas en la logística, informando ubicaciones del alcalde y dando instrucciones.
La noche previa al homicidio, Ramiro, Víctor Manuel y Fernando Josué se trasladaron a un hotel del Centro de Uruapan para estudiar el entorno mientras El Licenciado les daba indicaciones y seguía los movimientos de Manzo, presuntamente informado por alguien cercano al edil.
El descuido de los policías municipales —custodia asignada por el propio Manzo— permitió que Víctor Manuel se situara a poco más de un metro del presidente municipal. Disparó siete veces, con intervalos de 1.5 segundos.
El primer tiro hirió a un civil que intentaba tomarse una fotografía con el alcalde. Los siguientes impactos alcanzaron a Manzo: uno en el pecho y tres en la espalda, que perforaron pulmón, hígado y riñones. Un proyectil atravesó su cuerpo y se alojó en el pecho del regidor Víctor Hugo de la Cruz.
La ejecución de Víctor Manuel N.
De acuerdo con la Fiscalía, el menor arrojó el arma y se entregó, pero los policías se abalanzaron sobre él. Sin que mediara provocación, Demetrio N., policía municipal, le disparó con la misma pistola Pietra Beretta sin número de serie utilizada para matar al alcalde.
En el chat de Threema, los participantes reprobaron la ejecución, señalando que el joven ya se había rendido.
La huida y los días posteriores
Para facilitar la fuga, la célula dispuso motociclistas en rutas estratégicas y un taxi para Fernando Josué, quien, aunque no disparó, participó en toda la operación.
Ramiro y Fernando Josué permanecieron ocultos varios días, hasta que presuntamente El Licenciado los mandó llamar “al cerro”. Poco después fueron hallados muertos en el crucero de Capacuaro, en la carretera Paracho–Uruapan.
La carta que destapó la trama
Tras su muerte, apareció una carta escrita por Ramiro a su concubina, donde confesó su participación:
“Mija, perdóname, hice las cosas mal. No andaba en nada del aguacate. Te mentí… Cuando leas esto yo estaré muerto, porque nos van a querer silenciar… Estaba trabajando para El Licenciado”.
La misiva incluía un número telefónico que llevó a la captura de Jorge Armando N.
La detención de El Licenciado
El sospechoso fue detenido cerca del mercado San Juan, en Morelia, donde permanecía oculto. De acuerdo con la Fiscalía, opera en Uruapan, Morelia, Huandacareo y Uriangato (Guanajuato), y es señalado como el presunto autor intelectual del asesinato.
Durante su detención habría admitido su alias y ofrecido una fuerte suma de dinero a los agentes, por lo que también enfrenta cargos de cohecho, narcomenudeo y portación de arma.
Los policías municipales
Los siete policías detenidos enfrentan cargos por homicidio por omisión, ya que, según la Fiscalía, no actuaron para evitar el asesinato y relajaron el protocolo de seguridad durante el festival. Además, Demetrio N. está acusado de matar a Víctor Manuel.
Ninguno de los implicados ha sido vinculado a proceso. Será el próximo miércoles cuando el juez determine su situación jurídica. Por ley, todos se presumen inocentes hasta que un juez dicte sentencia, proceso que podría prolongarse hasta dos años y medio.







