MORELIA, Mich., 6 de septiembre de 2026.- La estrategia del Gobierno Federal para legitimar vía rápida la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos sufrió este domingo un quiebre estratégico en Michoacán. En un acto de rechazo, comunidades originarias reventaron las asambleas convocadas por el INPI y la Secretaría de Gobernación en Pátzcuaro y Cherán Atzicó, acusando una simulación institucional y anunciando que realizaran reuniónes independientes de partidos y organizaciones para redactar su propia iniciativa legislativa.
De acuerdo con un comunicado, el boicot a las sedes institucionales se ejecutó con precisión técnica y política. Alrededor de las 9:00 horas, las representaciones comunitarias de la región lago clausuraron los trabajos en Pátzcuaro, así mismo el bloque de comunidades P’urhépechas independientes impidió la reunión a las 10:00 de la mañana en Cherán Atzicurín. El argumento central de las autoridades tradicionales se sostiene en el derecho internacional: la convocatoria oficial fue impuesta sin considerar los tiempos comunitarios, vulnerando los principios básicos de una consulta libre, previa, informada, culturalmente adecuada y vinculatoria.
Lejos de garantizar un análisis profundo para reglamentar el artículo 2° constitucional reformado en 2024, las comunidades denunciaron que el Estado busca imponer un mero trámite administrativo.
La movilización, sin embargo, trascendió la protesta para convertirse en una ofensiva política. Ante el fracaso de la consulta oficial, las comunidades P’urhépechas independientes al aparato estatal han tomado la iniciativa lanzando una convocatoria paralela. El objetivo es celebrar una reunión de seguimiento autogestiva, donde sean los propios pueblos quienes articulen, debatan y redacten una propuesta de ley emanada directamente desde sus sistemas normativos y cosmovisión.
A este bloque organizativo han emitido una invitación abierta a todas las comunidades originarias, exhortándolas a unirse y participar en la construcción de un marco legal que verdaderamente responda a sus necesidades históricas.
Este suceso en Michoacán —entidad que es referente nacional en la conquista del autogobierno y el presupuesto directo— proyecta una alerta máxima para las instituciones federales.
El colapso de los foros en territorio P’urhépecha desarticula la narrativa de consenso del INPI y sienta un precedente para el resto del país. Al rechazar la imposición gubernamental y transitar hacia la elaboración de una propuesta independiente, los pueblos originarios redefinen las reglas del diálogo político y arrebatan al Estado el monopolio de su propia agenda legislativa.







