COAHUAYANA, Mich., 24 de agosto de 2026.-El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico y existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño-invierno 2026-2027, de acuerdo con el más reciente aviso del Servicio Meteorológico Nacional.

De acuerdo con comunicado, el SMN señala que durante las últimas semanas se ha registrado un importante calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial.
En algunas regiones, las temperaturas superficiales del mar se encuentran hasta 3.5 grados Celsius por encima del promedio.
Una de las principales zonas utilizadas por los meteorólogos para determinar la intensidad de El Niño es la región conocida como Niño 3.4, ubicada en una parte del Pacífico ecuatorial. En esta zona se compara la temperatura actual de la superficie del mar con el promedio histórico.

El 10 de agosto, esta región presentó una anomalía de +1.8 grados Celsius, es decir, el agua estaba casi dos grados más caliente de lo habitual.
Este calentamiento es una de las señales que indican que el fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose.

Pero, ¿qué significa que El Niño sea muy fuerte?
La intensidad de El Niño se refiere principalmente al calentamiento anormal del océano Pacífico y a la respuesta de la atmósfera.
Un fenómeno de esta magnitud puede modificar los patrones habituales del clima durante varios meses y favorecer condiciones diferentes a las normales, como periodos de lluvias intensas, sequías, cambios en las temperaturas y otros eventos meteorológicos, dependiendo de la región.
El pronóstico actual señala además un 69 por ciento de probabilidad de que este evento supere en intensidad a episodios anteriores registrados desde 1950.
Por ahora, el desarrollo de El Niño deberá seguirse durante los próximos meses, ya que sus efectos sobre México y particularmente sobre regiones como la Costa de Michoacán dependerán de cómo evolucione el fenómeno y de la interacción con otros sistemas meteorológicos.
El llamado, por el momento, es a mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales, especialmente conforme se acerque el otoño y comiencen a emitirse pronósticos estacionales más específicos para cada región.






