COAHUAYANA, Mich., 5 de mayo de 2026.-Con una propuesta que cruzó siglos de historia en una sola sesión, el investigador Carlos Gómez Mayo presentó la conferencia Los primeros pasos de Coahuayana, un recorrido documentado que arrancó desde los tiempos de la conquista española y avanzó hasta los episodios más recientes de la vida comunitaria en el municipio. La cita congregó a vecinos ávidos de conocer el pasado que los une, y el auditorio respondió con atención y emoción a cada revelación.
Entre los temas más llamativos del encuentro destacó la recuperación de los nombres originales de las comunidades locales aquellos que les fueron asignados durante la época colonial y la manera en que la región mantuvo vínculos históricos con el vecino estado de Colima, una relación que ha moldeado la identidad fronteriza de Coahuayana a lo largo de las generaciones.
«Cada coahuayanense puede aportar un poco: recordando las historias de sus antepasados, o preguntándoles a quienes aún viven cómo era en sus tiempos.»
Gómez Mayo también dedicó un espacio importante a la historia religiosa del municipio, rastreando la llegada de la fe católica y su arraigo en la vida cotidiana de los pueblos. La presentación estuvo acompañada de un valioso material fotográfico: imágenes históricas que mostraron la fundación de los ejidos de Coahuayana, los primeros pobladores de Coahuayana Nuevo y los momentos fundacionales que dieron forma al territorio tal y como lo conocemos hoy.
La Revolución Mexicana ocupó también un lugar central en la exposición. El conferencista explicó cómo ese período de convulsión nacional transformó la organización de la tierra, el tejido social y el desarrollo de la zona, dejando huellas que aún son visibles en la estructura agraria y en los apellidos de las familias que hoy habitan el municipio.
El tiempo resultó insuficiente para agotar todos los capítulos que Gómez Mayo tenía preparados, lo que dejó abierta la puerta a futuras sesiones. El ponente cerró su intervención con un llamado claro a la comunidad: la historia local no es tarea exclusiva de los académicos. Cada familia guarda en su memoria fragmentos que, sumados, pueden completar el rompecabezas de lo que fuimos y de lo que somos.








