COAHUAYANA, Mich., 16 de abril de 2026.- La temporada de huracanes 2026 en el océano Pacífico iniciará el próximo 15 de mayo y concluirá el 30 de noviembre, periodo en el que estados costeros como Michoacán y Colima deberán reforzar sus acciones de prevención ante la posible formación de ciclones tropicales y la influencia del fenómeno de El Niño.
De acuerdo con los calendarios oficiales, estos sistemas reciben nombre cuando alcanzan la categoría de tormenta tropical, es decir, cuando presentan vientos sostenidos de al menos 63 kilómetros por hora. Las listas de nombres son asignadas por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y se repiten cada seis años para facilitar la comunicación y el seguimiento de los fenómenos meteorológicos.
Para el Pacífico, cuenca que impacta directamente a la región occidental de México, se tiene prevista la siguiente lista de nombres: Amanda, Boris, Cristina, Douglas, Elida, Fausto, Genevieve, Hernán, Iselle, Julio, Karina, Lowell, Marie, Norbert, Odalys, Polo, Rachel, Simon, Trudy, Vance, Winnie, Xavier, Yolanda y Zeke.
Región con alta vulnerabilidad
La franja costera del Pacífico, que incluye a Michoacán, Colima, Jalisco, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, es considerada una de las zonas más vulnerables del país ante el impacto de ciclones tropicales, debido a su ubicación geográfica y a la presencia de comunidades asentadas en áreas de riesgo, como laderas, riberas de ríos y zonas bajas propensas a inundaciones.
En Michoacán, municipios como Lázaro Cárdenas, Aquila, Coahuayana y Arteaga suelen resentir lluvias intensas, fuertes vientos y oleaje elevado, mientras que en Colima, Manzanillo, Armería y Tecomán se mantienen en constante vigilancia durante esta temporada.
Posible influencia de El Niño
Especialistas señalan que existe más de un 60 por ciento de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle entre los meses de junio y agosto, extendiéndose posiblemente hasta finales de 2026. Este evento podría provocar un incremento de hasta 2.5 grados Celsius en la temperatura del océano, configurando un posible súper El Niño.
Este escenario suele asociarse con huracanes más intensos en el Pacífico, lo que incrementa el riesgo para los estados de la región occidental del país, además de alterar los patrones de lluvia, generar periodos de sequía en algunas zonas y aumentar la frecuencia de olas de calor, con posibles afectaciones a la agricultura y al suministro de agua.
Meses de mayor actividad
Históricamente, el periodo de mayor actividad ciclónica se registra entre agosto y octubre, cuando los sistemas pueden intensificarse rápidamente y modificar su trayectoria en cuestión de días, por lo que las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de fuentes oficiales.
Se espera que en los próximos días la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dé a conocer su pronóstico detallado sobre el número de ciclones tropicales previstos para esta temporada y sus posibles trayectorias, información que será clave para fortalecer las estrategias de protección civil en los estados costeros.








