
COLIMA, Col., 26 de septiembre de 2025.- El Colectivo Solidario de Búsqueda de Personas Desaparecidas, por conducto de Candelaria Huerta Pizano dio a conocer que la señora Rita Sebastián Francisco, quien era originaria de Michoacán y vecina del municipio de Coahuayana, murió sin haber podido sepultar a su hijo Jesús Palacios Sebastián, desaparecido desde marzo de 2023 y encontrado sin vida en ese mismo año en Cerro de Ortega.
De acuerdo con un comunicado, Jesús Palacios Sebastián despareció en el trayecto del tramo carretero Cerro de Ortega-Coahuayana, y al ser encontrado su cuerpo su identidad fue confirmada mediante pruebas genéticas, no obstante, sus restos no han sido entregados a sus familiares debido a que una parte de estos fueron enviados a la Ciudad de México para su resguardo dentro de los procesos de cadena de custodia.
La representante del Colectivo Solidario de Búsqueda de Personas Desaparecidas dio a conocer que durante casi dos años la señora Rita acudió a pedir información y exigir la entrega del cuerpo de su hijo a la Fiscalía General del Estado sin lograr recuperar a su ser amado.
“Ella siempre estuvo pendiente, iba cada mes o cada 2 meses a la Fiscalía, esperando noticias. Hoy me avisaron que falleció sin haber recibido los restos de su muchacho”.
De acuerdo con Huerta Pizano, la situación generó un fuerte desgaste emocional en la madre, lo que habría incidido en el deterioro de su salud.
El colectivo cuestionó la tardanza en la entrega de los restos, señalando que, aunque no estuvieran completos, pudo haberse dado la opción a la familia de recibirlos y proceder con la sepultura.
“Si ya la genética confirmó la identidad, ¿por qué retenerlo tanto tiempo? La madre pudo haber firmado para recibir lo que hubiera disponible, pero no se le dio esa oportunidad”, agregó Huerta Pizano.
El caso de Rita Sebastián refleja, según los colectivos de búsqueda, uno de los principales obstáculos que enfrentan las familias de personas desaparecidas: los procesos burocráticos y judiciales que retrasan la restitución digna de los cuerpos, prolongando el sufrimiento de los familiares.








